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Desde 1.600 hasta 1776 y por efecto de las ordenanzas de 1598 y de la real cédula del 24 de noviembre de 1601, fueron reemplazados los indios por los negros en la labor de boga del río, pues la llamada "mita de boga" impuesta sobre los indígenas por cerca de 50 años había diezmado la población indígena a lo largo de los ríos navegables de Colombia.
Complemento de esta labor fue la carga y descarga de los barcos y champanes y el traslado de los bultos y objetos entre pueblos ciudades. Luego se sumó el trabajo en las minas y en las haciendas y cuando los esclavos adquirían destrezas, llegaron a cubrir toda el área de la artesanía, los hombres y las áreas de culinaria y comercio de comidas y frutas, las mujeres, adaptadas desde el comienzo al servicio doméstico de las casas de sus amos. Finalmente tuvo activa participación en la milicia, utilizada primero en la persecución de los esclavos escapados o cimarrones, luego en la defensa de las ciudades y por último en los ejércitos libertadores.
Para la Costa del Pacífico, el centro esclavista y de trata de esclavos principal, fue Popayán. Se cree, según estadísticas, que del total de los esclavos desembarcados en Cartagena, el 15% fue a parar a Popayán y de aquí se distribuían al Chocó, Buenaventura, Timbiquí y otras regiones de la Costa.
La principal empresa vendedora de esclavos a comerciantes de Popayán, fue la Cacheu portuguesa. El origen de los esclavos fue muy variado, pero siempre de la costa occidental del África y regiones vecinas. Se citan por ejemplo a Senegambía, Sierra Leona, Costa de Marfil, Costa de Oro, Berrión, Golfo de Biafra, Angola y Mozambique.
Para Colombia en el siglo XVIII, el mayor número de esclavos correspondió a:
- la Casta Mina, procedente de la fortaleza portuguesa "Elimina" de la Costa de Oro
- los Arará, nombre genérico para los embarcados en el golfo de Benin
- los Carabalí, en el golfo de Biafra.
El puerto negrero principal fue Cartagena y de aquí se trasladaban a los centros de mercadeo que eran Mompox, Honda, Santa Fe de Bogotá, Antioquia y Popayán.
En resumen, el africano esclavo entró a Colombia, lo mismo que en el resto de América, como una necesidad económica, para reemplazar al indigena en todos los frentes: el transporte, la minería, la ganadería, la agricultura y el servicio doméstico, luego ocupó los oficios de artesanías y el comercio.
Pero también pronto se inició su proceso de despertar de conciencia y de inconformidad ante los abusos e inhumanidad del trato que recibían y surgieron los Palenques formados por los primeros esclavos que se liberaron del yugo de la esclavitud, primero en la Costa Atlántica a partir de 1600 luego en Zaragoza y Marinilla y en 1.772 en Cali, en donde se descubrió una verdadera conspiración para unirse con los negros de Yurumanguí y tomar armas contra los blancos.
También en otras regiones del Valle, Chocó y Cauca se presentaron rebeliones esporádicas de negros esclavos. Visto en esta escala histórica, este proceso de búsqueda de la libertad es precursor de la liberación del yugo español en toda la Nueva Granada y en toda América.
Religiosidad: El refugio espiritual que los negros obtuvieron en sus prácticas religiosas o "santería" les sirvió de aliciente e inspiración para que las fuerza anímicas de la naturaleza, mezcladas con rituales de la religión católica, les permitieran superar su estado de postración y soñar con la libertad.
Igualmente su proceso de organización por cabildos, imitación del de los blancos, les fue dando la noción y la práctica de una Jerarquía gubernamental, laboral y religiosa. Así hubo cabildos Arará, Angola, Mandinga, Caraval, Congo y otros, que formaron colectividades semiorganizadas y con alguna identidad.
Yip Madrid Abrahan El negro en el desarrollo de la Costa Pacнfica Imprenta Departamental Valle, 1995
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