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En el Pacífico colombiano, el patrón de corrientes superficiales es complejo y responde normalmente al sistema dominante de los vientos planetarios, determinados por el desplazamiento del cinturón de convergencia intertropical.
Las corrientes superficiales que afectan al Pacífico colombiano son:
- La Corriente marítima Ecuatorial del Norte: Se origina en la bahía de Panamá con desplazamiento hacia el oeste a nivel de los 12º de latitud norte.
- La Contra-corriente Ecuatorial del Norte: Esta corriente marítima se origina en el Pacífico central y se desplaza entre los 5 y 7º N hacia las aguas tropicales del Pacífico americano, desapareciendo sus efectos directos entre los 90 y 85º W, cuando sus aguas se integran parcialmente al sistema de circulación de la ensenada de Panamá y a la corriente de Costa Rica. Esta corriente presenta su máxima intensidad de mayo a diciembre cuando alcanza velocidades cercanas a 2 m/s disminuyendo temporalmente entre los meses de febrero a abril. Esto permite que las aguas tropicales de la ensenada de Panamá sean empujadas por los vientos Alisios del norte y fluyan hacia el sur con gran intensidad durante los meses de febrero a abril. La corriente que resulta de este desplazamiento forma la Corriente del Golfo de Panamá
- Corriente marítima del Golfo de Panamá: Es ciclónica y puede alcanzar 150 cm/s de diciembre a abril cuando soplan con intensidad los Alisios del norte, pero su velocidad disminuye a 50 cm/s de mayo a junio. Esta corriente se une en el oeste a la corriente ecuatorial del sur.
- Corriente marítima de Colombia: Se mueve en sentido contrario de las manecillas del reloj y se intensifica en los meses de noviembre y diciembre cuando los vientos del sureste son más fuertes.
La corriente marítima de Colombia, por transporte de Eckman (transporte masivo de agua superficial y subsuperficial), es desviada al este produciendo un ascenso en el nivel del mar hacia la costa, transportando además, Agua Ecuatorial Subsuperficial y Agua Ecuatorial Central con presencia de Agua Intermedia Antártica y Agua Profunda del Pacífico.
Esta corriente se manifiesta con toda intensidad entre Cabo Manglares y Punta del Coco, jugando un importante papel en la dinámica de sedimentación y disposición de las barras arenosas paralelas a la costa. Durante los meses de diciembre a abril la velocidad puede ser de unos 150 cm/seg. mientras que en mayo a junio es de 50 cm/seg. Dependiendo de la intensidad de los vientos. Esta corriente arrastra agua de baja salinidad hacia el norte a lo largo de la costa colombiana y permite la entrada de aguas océanicas de temperaturas más bajas provenientes del frente ecuatorial de transición.
En la parte norte de la ensenada de Panamá, ocurre un fuerte afloramiento en los meses de mayo a diciembre Entre los meses de enero y abril se presentan isotermas a diferentes profundidades al igual que aumento de la salinidad y del contenido de nutrientes, las cuales indican la existencia de un flujo de aguas afloradas fuera de la bahía de Panamá. En esta época, el nivel del mar hacia la costa disminuye mientras que de mayo a diciembre aumenta.
Estas aguas afloradas que salen hacia el sur del golfo de Panamá son tomadas por el remolino ciclónico de la corriente de Colombia el cual presenta forma elíptica. El ramal que fluye hacia el sur abandona el golfo de Panamá en dirección S-SW y se desarrolla más fuertemente de diciembre a abril. Durante este período la mayoría del agua que sale del golfo se dirige hacia el S por los vientos septentrionales, enfriando y enriqueciendo las aguas oceánicas del Pacífico colombiano y se desvía hacia el SW por el transporte de Ekman, uniéndose a la circulación generalizada cerca a los 5ºN – 8ºW. Durante el testo del año el remolino frente a Colombia se desarrolla más débilmente.
Otras corrientes que afectan, al menos parcialmente al Pacífico colombiano, son la Contra-corriente Subsuperficial de Cromwell y la Corriente de California.
- Contra-corriente Subsuperficial: Afecta a la región sur de la ensenada de Panamá, siendo originada en el Pacífico Central (162º E) y se desplaza hacia el este siguiendo la línea del Ecuador hasta las islas Galápagos.
- Corriente de California: Se separa del continente hacia los 25ºN y se integra a la corriente ecuatorial del norte de febrero a abril, pudiendo penetrar hasta los 20ºN o al sistema ciclónico de Panamá.
- la corriente de Humboldt: Procedente de la Antártida, se enfrenta a una corriente ecuatorial cálida. Una parte del Litoral es bañada por una corriente fría, llamada corriente de Colombia, hija de la Humboldt y que concluye por calentarse en el Golfo de Panamá.
El otro fenómeno hidrológico que afecta a las aguas costeras del Pacífico colombiano es el fenómeno de El Niño
Mareas en la Región Pacifico :
Las mareas son oscilaciones periódicas del nivel del mar que resultan de la atracción gravitacional que ejercen la Luna y el Sol sobre la Tierra en rotación. Aunque el movimiento horizontal del agua, debido a la misma causa, también se conoce, a veces, como marea, es mejor designar a esta última como corriente de marea, reservando el nombre de marea para el movimiento vertical ascendente y descendente del fenómeno. La Luna produce el efecto más importante en la marea ya que su fuerza gravitacional es casi 2.2 veces mayor que la del Sol.
El nivel más alto de la marea se llama pleamar y el más bajo, bajamar. Las mareas de mayor amplitud ocurren en sicigias o sea cuando la Luna está alineada con el Sol y la Tierra. Esto sucede en Luna nueva (Sol-Luna-Tierra) y llena (Sol-Tierra-Luna). Las de menor amplitud se ocasionan con la Luna en cuadratura, es decir, en creciente y en menguante. Sin embargo, la marca máxima y la mínima no se producen a la vez que la Luna está en sicigias o en cuadratura, sino por lo general 1 ó 2 días después de estas posiciones. Este retardo se conoce como desigualdad de fase.
Las mareas de la Costa Pacífica colombiana son semidiurnas regulares, esto es, con dos mareas altas y dos bajas por día con un período de aproximadamente 12.25 horas. El rango mareal puede alcanzar un poco más de 4 m (Gidhagen, 1982). Se presentan dos tipos de mareas alternados cada quince días, de acuerdo con los períodos lunares. En el primer tipo, el rango mareal es un poco más estrecho, con mareas menos altas y menos bajas. Este período se denomina localmente “quiebras” y corresponde a los cuartos lunares. El otro período mareal corresponde a las épocas en las que la amplitud del rango de mareas aumenta, las mareas suben y bajan más. Estas mareas corresponden a las épocas de luna llena y nueva y se denominan localmente “pujas”.
La existencia de las variaciones mareales genera la existencia de corrientes de mareas sobre todo en el interior de bahías y estuarios. Estas corrientes pueden alcanzar grandes velocidades (cercanas a 2 m/s) en época de pujas, ocasionando deposición o remoción de sedimentos en algunas zonas de las bahías y estuarios y en muchas ocasiones destrozos en la zona costera. Las fuertes corrientes se presentan principalmente en las zonas centrales hasta una línea de convergencia fácilmente reconocible por la acumulación de desechos (restos de hojas, basuras, etc...) Esta línea es conocida en el Pacífico de Colombia con el nombre de “hilero”. De estos hileros hacia el canal central de la bahía las corrientes son fuertes. Entre ellos y la costa las corrientes son débiles. A estas fuertes corrientes mareales se debe que la gran mayoría de los estuarios del Pacífico colombiano presenten una fuerte mezcla vertical de sus aguas sin estratificación de salinidad, ni de temperatura a diferencia de los estuarios que presentan mareas, en los cuales las aguas superiores tienen menores salinidades y más altas temperaturas y las más profundas salinidades más altas y son más frías.
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